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CARTA DE PRESIDENTES MUNICIPALES
A la opinión pública:
Alzamos nuestras voces al mundo, a los mexicanos y a los oaxaqueños amantes de la tranquilidad, de la paz y del progreso, para decirles que nos sentimos muy molestos por las ofensas y agravios que vienen sufriendo nuestros hermanos que viven en la ciudad de Oaxaca, que han sido lastimados física y moralmente por personas que convierten la actividad política civilizada en actos vandálicos y de violencia y que pregonan a la democracia poniendo barricadas, dejando sin servicio público a miles de nuestros hermanos.
Estos acontecimientos que nacieron de una demanda salaria y de mejores prestaciones, la consideramos justa en su inicio, pero lamentablemente los intereses políticos muy conocidos de grupos que no pertenecen al magisterio desviaron las verdaderas demandas de este gremio oaxaqueño: en verdad estamos asombrados por los resultados alcanzados en estos últimos 3 meses: daño físico y moral, ofensas, amenazas y frecuente provocación a quienes transitan en la ciudad de Oaxaca.
¿Quién o quiénes repararán el daño causado al Centro Histórico? ¿Quiénes se hacen responsables de las pérdidas económicas que han sufrido todos los comerciantes, artesanos, hoteleros y que por esas pérdidas económicas han despedido a cientos de oaxaqueños de sus empleos?
¿Cómo se repararán los daños a los vehículos particulares y de auto transporte que fueron quemados? ¿Quiénes le dirán al turismo extranjero y mexicano que en la ciudad de Oaxaca reina la tranquilidad y la paz?
En verdad, hermanos oaxaqueños, no entendemos este tipo de acciones, no comprendemos; quizás nuestras mentes se niegan a concebir que todos estos hechos provengan de oaxaqueños.
Desde nuestra posición de Presidentes Municipales y ya que muchos de nuestros pueblos se rigen por el sistema de Usos y costumbres, entendemos que la política es el medio más eficaz para lograr el bienestar de los pueblos: en Oaxaca el Tequio, trabajo comunitario, es la comunión entre nuestros hermanos de trabajar juntos y unidos para el progreso de nuestras comunidades.
En realidad, en ninguna de nuestras 16 lenguas podemos explicar cómo es que uno o varios oaxaqueños humillen y violen la divinidad de otro oaxaqueño, amarrándolo peor que a un animal, exhibiéndolo, pintarrajeándolo, pateándolo o golpeándolo tal como lo muestra la televisión nacional e internacional. Esto es aberrante.
Por todo lo que hemos visto, exigimos tajantemente al Gobierno del Estado y al Gobierno Federal, quien minimizó este problema que dista de ser político, que intervengan de manera inmediata para resolver de una vez por todas este grave problema.
El diálogo, la concertación de mano con la civilidad política deben de ser instrumentos fundamentales para llegar a acuerdos y que estos grupos liberen a la ciudad de Oaxaca, liberen a todos los oaxaqueños que fueron secuestrados física y moralmente desde hace más de 3 meses.
Oaxaca siempre contribuyó a las causas sociales de este gran país; Oaxaca en su espíritu es mucho, pero mucho más grande que sus adversidades, nunca jamás puede vivir de rodillas, mucho menos someterse a las grandes ambiciones de corrientes históricas que ya fueron derrotadas en el movimiento de 1910.
Le queremos decir que nuestros hijos, que todos los niños inocentes del estado nada verdaderamente tiene que ver con esto. ¿Por qué ellos tienen que pagar tan alto costo de lo que no deben? ¿Por qué sacrificar a ellos más de lo que han pagado al estar en el padrón del último lugar de aprovechamiento escolar? Nos preguntamos ¿qué salario, qué prestaciones, pueden merecer quienes nos han dado este premio de último lugar en el país?
Señor Gobernador;
Señor Presidente de la República:
¡Por favor rescaten a la ciudad de Oaxaca de la penumbra donde se encuentra hundida!
Presidentes Municipales y Sociedad Civil comprometidos con la Educación
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OTRAS VOCES
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