Juntos POR Oaxaca
principal | regístrate | documentos | artículos de interés | comunicados oficiales | otras voces | ideas y propuestas | blog


TODO ESTÁ MAL EN OAXACA
Por: Diego Enrique Osorno

Publicado originalmente en Letras Libres (Enero, 2007)


En el origen estaban los maestros. Pag. 2 de 13

Con sus setenta mil afiliados y su feroz oposición a la máxima dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo, la Sección 22 -oaxaqueña- del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (snte) tenía fama de ser el grupo sindical más beligerante de todo el país. Desde 1981, cada año se posesionaba del Centro Histórico de Oaxaca a partir de mayo, y no se iba de ahí hasta que sus líderes conseguían en la mesa -o por debajo de ella- un nuevo beneficio del gobierno en turno. Para los habitantes de la ciudad, más que una manifestación, su presencia en el Zócalo ya era una tradición. A causa de esta huelga, 1,300,000 niños oaxaqueños se quedaban sin recibir sus clases a mitad del ciclo escolar, y seguían encabezando con ello la lista de los alumnos más rezagados de todo el sistema educativo nacional.

La madrugada del 14 de junio de 2006, casi un mes después de haber iniciado los maestros su plantón habitual, el gobierno estatal del pri, encabezado por Ulises Ruiz Ortiz, sorprendió enviando policías, helicópteros, toletes y gases lacrimógenos para desalojar a los manifestantes.

De acuerdo con el cálculo de los asesores del Gobernador -los mismos de su gran amigo, el entonces candidato presidencial priista Roberto Madrazo Pintado-, esta acción de fuerza demostraría al electorado nacional la firmeza de los gobiernos del pri, enfrascado en unas competidas elecciones federales donde la gobernabilidad era uno de los principales temas de la agenda.

Pero la acción policíaca implementada ese día no ayudó mucho a la estrategia política. Después de seis horas de enfrentamientos, los policías regresaron de prisa a sus cuarteles, derrotados por una multitud de maestros a quienes se les habían sumado centenas de ciudadanos comunes indignados desde antes con la administración estatal.

A partir de este momento algo empezó a gestarse en Oaxaca. Era el momento en que podía realizarse el sueño de conflagración que tantos enemigos del Gobernador -y del viejo sistema caciquil representado por él- esperaban para poder cobrarse viejos agravios.

Primera página | Página anterior | Página siguiente
Si desea descargar el artículo en formato PDF, haga click AQUÍ

ARTÍCULOS DE INTERÉS

Todo está mal en Oaxaca
Diego E. Osorno

Letras Libres

Oaxaca, un largo asedio
Leopoldo Mendívil

La Crónica

El lado oscuro de la APPO
Nicolás Tripero

Índigo Media

Propuesta didáctica
Sección XXII / APPO

APPO